
Hola! Soy Carolina Porras Espinel (algunos me llaman Lupe porque nací el día de la virgen de Guadalupe) tengo 35 años y te contaré un poco de mi vida y como llegue a ser Alma Yogui.
Abogada de profesión, estructuradora de negocios para emprendedores y empresarios y asesora en temas tributarios y financieros empecé a integrar el propósito del servicio a otras áreas en donde sentí el llamado.
Practicante de yoga desde hace muchos años, estudié y me certifique en el método Yoga Inbound en el año 2014 y a partir de ese momento empecé a caminar el yoga como medicina, explorando encontré que el yoga terapéutico era la rama en donde me sentía más cómoda para compartir la práctica y desde entonces acompañó a muchos en su proceso de yoga y sanación.
Estudiante y amante de los cristales he dedicado largos años a estudiar sobre ellos, probarlos en mí y aprender herramientas terapéuticas de sanación con cristales y armonización de energías densas y sutiles que todos tenemos.
En este andar además he incorporado conocimientos de plantas, aceites esenciales, reiki y otras herramientas que me han permitido continuar sirviendo a los seres en planos mas sutiles y espirituales, recordando siempre que solo puedo compartir algo que he probado y ha funcionado en mi.

Alma Yogui nace como espacio a través de la cual pretendo cumplir el propósito de servicio espiritual que tiene mi alma y caminar hacia el equilibrio. A través de esta ventana ofrezco yoga, terapias de cristales y reiki, talleres de crecimiento personal, cristales y otras herramientas y en fin medicinas que van llegando y voy compartiendo.
Soy un ser humano al servicio de la humanidad que camina el camino de la medicina de mujer y anda cada paso con humildad y amor.

Vivo en Cajicá, Colombia, en la Reserva el Bosque en donde tenemos un bello espacio que se llama Munay y es alli donde ocurre la magia, este espacio ha sido un regalo del universo para todos y espero poderte ver pronto alli.